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Superada con éxito la revisión del diseño preliminar del subsistema de diagnóstico científico de la misión LISA

Abr 14, 2026

La misión LISA da un paso clave en su desarrollo. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha determinado que el diseño preliminar de uno de sus subsistemas, concretamente el llamado Subsistema de Diagnóstico Científico (SDS, por sus siglas en inglés), cumple los requisitos de la misión. Esto implica que la ESA da luz verde para avanzar hacia la fase de diseño detallado, que incluirá poner a prueba los primeros prototipos del sistema.

Investigadores del Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC) en el Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) lideran la contribución española a este proyecto, aportando su experiencia al desarrollo del instrumento SDS, entre otros. El Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB), también a través de miembros del IEEC, colabora en esta tarea, así como la empresa Sener.

La misión LISA (Laser Interferometer Space Antenna) consistirá en tres naves espaciales separadas 2,5 millones de kilómetros que formarán un detector de ondas gravitacionales, el primero que operará desde el espacio. Cada una de las naves alojará una masa en caída libre en su interior, lo que permitirá, mediante medidas láser entre ellas, detectar el efecto de ondas gravitacionales de baja frecuencia (0,1 mHz – 1 Hz). La misión permitirá estudiar fenómenos como la fusión de agujeros negros masivos o los sistemas compactos de nuestra galaxia, y ampliará nuestra visión del universo.

El SDS es uno de los principales componentes de la carga útil de la misión liderado por nuestro país. En su conjunto, el subsistema SDS pondrá en órbita más de cien sensores de temperatura, campo magnético y radiación que medirán con altísima precisión las fluctuaciones ambientales provenientes del satélite y el entorno interplanetario. La detección de ondas gravitacionales requiere la medida de fuerzas extremadamente débiles —del orden del peso de una bacteria— y, por tanto, la tarea del SDS a la hora de discernir el efecto de las ondas gravitacionales de los efectos ambientales es crítica para el éxito de la misión.

La evaluación superada con éxito, llamada PDR (Preliminary Design Review), es la culminación de un proceso que comenzó formalmente a principios de año. El momento más decisivo tuvo lugar el pasado 25 de febrero, cuando el equipo se desplazó al Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espaciales (ESTEC), las oficinas técnicas de la ESA, en Noordwijk (Países Bajos), para revisar y resolver los puntos abiertos sobre este sistema clave de la misión.

La misión LISA, liderada por la ESA, recibe financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Agencia Espacial Española (AEE).